La televisora TV Azteca, propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego a través de Grupo Salinas, anunció que iniciará un proceso de concurso mercantil voluntario tras reconocer su situación de insolvencia financiera. Esta decisión fue aprobada por la asamblea general extraordinaria de accionistas y se presentará formalmente en los próximos días ante las autoridades judiciales mexicanas.
De acuerdo con un comunicado emitido por la compañía el 26 de febrero de 2026, el objetivo principal es llevar a cabo una reorganización integral —corporativa, operativa y financiera— de TV Azteca y sus subsidiarias. Rafael Rodríguez, director general de la televisora, explicó que “el concurso mercantil permite, con la supervisión de un juez, reordenar de manera estructurada y equitativa los pasivos de una empresa”. La medida busca preservar el valor de la compañía, asegurar la continuidad de sus operaciones y facilitar el cumplimiento ordenado de sus obligaciones sin interrumpir su funcionamiento.
El anuncio se produce en un contexto de múltiples presiones financieras acumuladas en los últimos años:
- El impacto de la pandemia de COVID-19, que redujo drásticamente la inversión publicitaria.
- El pago de licencias al gobierno mexicano en 2018, por más de 3,800 millones de pesos.
- Una prolongada disputa con acreedores internacionales, principalmente en Nueva York, por bonos emitidos en 2017 (originalmente por 400 millones de dólares). Desde 2021, TV Azteca suspendió pagos de intereses, lo que derivó en demandas por alrededor de 580-480 millones de dólares (las cifras varían según fuentes, pero se centran en ese rango).
- El reciente acuerdo con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), donde Grupo Salinas se comprometió a pagar 32,132 millones de pesos (con descuentos por resolución judicial), en 19 parcialidades. El primer pago, de más de 10,400 millones de pesos, se realizó el 29 de enero de 2026, y el saldo se liquidaría a mediados de 2027. Este desembolso representó un impacto significativo adicional para las finanzas de la televisora.
La empresa atribuye la necesidad del concurso mercantil a estos factores combinados, junto con los retos de una industria televisiva en transformación, el auge del contenido digital y la fuga de anunciantes. Fuentes especializadas indican que, al solicitar este procedimiento, TV Azteca admite formalmente su insolvencia y obtiene protección judicial para suspender cobros individuales de deudas mientras se renegocian bajo supervisión.
Hasta el momento, no se ha reportado una interrupción inmediata en las transmisiones o operaciones diarias de TV Azteca, la segunda cadena de televisión abierta más importante de México, fundada en 1993. La compañía enfatiza que la medida es una herramienta de última instancia para sanear sus finanzas y garantizar su viabilidad a largo plazo.
El caso ha generado atención en el ámbito económico y mediático, ya que representa uno de los mayores retos financieros para el conglomerado de Salinas Pliego, que también incluye a Banco Azteca, Elektra, Italika y Totalplay. Analistas señalan que el concurso mercantil no equivale automáticamente a una quiebra o liquidación, sino a un mecanismo de reestructuración que podría permitir acuerdos con acreedores y la preservación de la empresa. Sin embargo, el desenlace dependerá de las negociaciones supervisadas por el juez mercantil.
Ciudad de México, 27 de febrero de 2026.
