Los partidos aliados rechazan la postura de Luisa María Alcalde, quien se opuso a mantener las diputaciones y senadurías plurinominales y exigió mayores recortes al financiamiento público; la ruptura ocurre tras el acuerdo de unidad firmado hace menos de dos semanas
Ciudad de México, 10 de febrero de 2026.– La reforma electoral impulsada por el gobierno federal y Morena sufrió un nuevo revés este fin de semana luego de que representantes del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) abandonaran la mesa de diálogo con la dirigencia morenista.
De acuerdo con versiones de fuentes cercanas a la negociación y reportes de medios, la ruptura se produjo durante una reunión privada en la que la presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde, rechazó un acuerdo preliminar que contemplaba mantener un número significativo de diputaciones y senadurías plurinominales (las 200 en la Cámara de Diputados, según algunas versiones), así como limitar los recortes al financiamiento público de los partidos políticos a porcentajes menores a los propuestos por el partido oficial.
Los dirigentes del PT, encabezados por Alberto Anaya, y del PVEM, con figuras como Carlos Puente Salas y el senador Manuel Velasco Coello, expresaron su molestia ante la postura de Alcalde, quien insistió en eliminar o reducir sustancialmente las figuras plurinominales —argumentando que la ciudadanía demanda mayor representación directa— y en aplicar un recorte más agresivo al presupuesto partidista.
Los representantes aliados se retiraron de la mesa sin alcanzar ningún entendimiento, lo que ha estancado temporalmente el proceso para presentar una iniciativa de reforma constitucional en materia electoral ante el Congreso de la Unión.
Este incidente representa la segunda tensión pública en pocas semanas dentro de la coalición que integra la llamada Cuarta Transformación (4T). Apenas el 28 de enero pasado, las dirigencias de Morena, PT y PVEM firmaron un acuerdo de unidad que incluía el compromiso explícito de sacar adelante la reforma electoral, además de refrendar su alianza rumbo a las elecciones federales y locales de 2027 y 2030.
Tras el quiebre, Luisa María Alcalde utilizó sus redes sociales el sábado 7 de febrero para desmentir versiones de que Morena busca conservar intacto el sistema actual de plurinominales. “Es falso que Morena pretenda mantener el sistema actual de plurinominales; además sostenemos que es factible una reducción sustancial del presupuesto de los partidos políticos”, escribió, reafirmando la disposición al diálogo pero sin ceder en los puntos centrales.
Hasta el momento, ni el PT ni el PVEM han emitido comunicados oficiales confirmando una ruptura definitiva de la alianza legislativa o electoral, aunque algunos legisladores de ambos institutos han minimizado el incidente como “diferencias en negociación” y han insistido en que el diálogo continúa. Fuentes parlamentarias señalan que se prevén nuevas rondas de conversaciones en los próximos días para intentar destrabar el impasse.
La reforma electoral requiere mayoría calificada (dos terceras partes) en ambas cámaras del Congreso, por lo que Morena depende del respaldo pleno del PT y el PVEM para avanzar en cambios constitucionales de fondo, como la reducción de plurinominales y del financiamiento público, temas que han sido banderas de austeridad del proyecto de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Por ahora, la iniciativa permanece en pausa, y el episodio pone de manifiesto las dificultades para conciliar intereses partidistas dentro del bloque gobernante cuando se tocan temas que afectan directamente la supervivencia política de los aliados minoritarios. Se espera que en las próximas horas haya pronunciamientos oficiales de las dirigencias involucradas.
