La defensa “Dark Side” ahoga a los Patriots y Kenneth Walker III se lleva el MVP en una revancha histórica de Super Bowl XLIX
9 de febrero de 2026 – En una actuación defensiva magistral que recordó los días gloriosos de la “Legion of Boom”, los Seattle Seahawks conquistaron su segundo título de Super Bowl en la historia de la franquicia al derrotar convincentemente a los New England Patriots por 29-13 en el Super Bowl LX.

El equipo dirigido por Mike Macdonald controló el encuentro de principio a fin. La defensa de Seattle mantuvo a los Patriots sin puntos durante los primeros tres cuartos, permitiendo solo 13 tantos en total y forzando tres pérdidas de balón, una de ellas convertida en touchdown. El quarterback Sam Darnold manejó con inteligencia el ataque, mientras que el running back Kenneth Walker III brilló con yardas terrestres clave y fue nombrado MVP del partido por su impacto constante.
El marcador parcial reflejó el dominio: al descanso, Seattle ya lideraba 9-0 con goles de campo. En el tercer cuarto ampliaron a 12-0, y en el cuarto cuarto llegaron los touchdowns que sellaron la victoria: uno por pase de Darnold a A.J. Barner y otro más para poner el definitivo 29-13.

Esta victoria tiene un sabor especial para los Seahawks, ya que se trata de una revancha de la dolorosa derrota en el Super Bowl XLIX ante los mismos Patriots hace once años. Seattle cierra así una temporada regular de 14-3 como el mejor sembrado de la NFC y demuestra que una defensa élite sigue siendo la fórmula ganadora en los playoffs.
Del lado de New England, el joven quarterback Drake Maye sufrió bajo presión constante, con seis sacks en su contra, y el equipo no pudo encontrar ritmo ofensivo hasta un intento tardío de remontada en el último cuarto que resultó insuficiente.
El espectáculo del medio tiempo, encabezado por Bad Bunny, mantuvo al público entretenido, pero en el campo fue la defensa de Seattle la que robó el show y levantó el trofeo Vince Lombardi por segunda vez en la historia de la franquicia.
Con esta conquista, los Seahawks se suman a la élite de la NFL moderna y envían un mensaje claro: la defensa gana campeonatos. ¡Seattle es campeón!
