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El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados habla de ciclos políticos, relevo generacional y la efímera naturaleza del cargo, en medio de reacomodos en el partido tras la salida de Adán Augusto López del Senado
Ciudad de México, 2 de febrero de 2026 – En una entrevista concedida en el Palacio Legislativo de San Lázaro, el diputado Ricardo Monreal Ávila, coordinador del Grupo Parlamentario de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), confirmó que cuenta con su carta de renuncia firmada y a la mano, lista para presentarse en cualquier momento si así se requiere.
“Yo estoy siempre a la espera y siempre tengo mi documento en la mesa, mi documento firmado debidamente, sin hacer ningún tipo de escándalos, pero siempre lo tengo presente”, declaró el legislador zacatecano, enfatizando su visión pragmática sobre el servicio público: “Yo soy muy práctico y cuando ya no eres útil tienes que retirarte”.
Las declaraciones de Monreal se enmarcan en un contexto de ajustes estratégicos dentro de Morena, particularmente tras la reciente renuncia de Adán Augusto López Hernández a la coordinación del grupo morenista en el Senado, un movimiento que el propio Monreal calificó como un “gesto genuino” orientado a fortalecer al partido en los territorios de cara a los procesos electorales de 2027.
El político insistió en que no se aferra al cargo y que su permanencia es transitoria. Describió su oficina como un espacio de “tránsito”, con mínimas pertenencias y sin decoraciones permanentes: “Cuando ya llegó la hora, solo me llevo la fotografía de mi esposa y la mía”.
Esta postura personal se extiende a una reflexión más amplia sobre el futuro del movimiento de la Cuarta Transformación. Monreal sostuvo que la generación fundadora del proyecto está concluyendo su responsabilidad histórica y debe ceder el paso a nuevos cuadros, jóvenes o perfiles frescos.
“Nadie es indispensable en la consolidación del proyecto”, afirmó, subrayando que los cargos legislativos no deben perpetuarse eternamente y que la prioridad es la continuidad del proyecto político por encima de las figuras individuales.
En un tono introspectivo, el coordinador reconoció la soledad que implica el retiro de la vida pública: “Lo único que lamentaría es perder la interlocución con los medios de comunicación, pues al dejar la función pública se convierte uno en fantasma”, donde el teléfono deja de sonar y desaparece el diálogo constante.
A pesar del matiz de despedida en sus palabras, Monreal reiteró que la unidad sigue siendo el factor clave —el “nivel top”— para enfrentar los retos electorales venideros y garantizar el éxito del movimiento.
Hasta el momento, no se ha anunciado ninguna renuncia formal por parte de Monreal, quien continúa al frente de la coordinación en San Lázaro y la presidencia de la Jucopo, impulsando la agenda legislativa del gobierno federal. Sus declaraciones reflejan una disposición al relevo ordenado y un llamado a priorizar la institucionalidad sobre el personalismo en Morena.
