Monterrey, Nuevo León – 17 de enero de 2026 – Tras más de dos semanas reportado como desaparecido, el doctor Leonardo Ariel Escobar Barrios, catedrático colombiano de la Universidad Iberoamericana (Ibero) campus Puebla, fue encontrado con vida en un centro de rehabilitación en el municipio de Juárez, Nuevo León. El académico de 42 años, especialista en Letras y responsable del área editorial de publicaciones institucionales, permaneció varios días en estado de desorientación sin recordar plenamente su identidad.
El caso generó amplia atención en México y Colombia, con movilizaciones de la comunidad universitaria, pronunciamientos del Sistema Universitario Jesuita (SUJ) y coordinación entre autoridades estatales, federales y el Consulado de Colombia.
Cronología de los hechos
- 31 de diciembre de 2025 — Al regresar de pasar las fiestas en Barranquilla, Colombia, Escobar Barrios fue detenido por elementos de la Guardia Nacional en el Aeropuerto Internacional General Mariano Escobedo de Monterrey. Según las autoridades, alteró el orden público. Ese mismo día fue remitido a un Juez Cívico en Apodaca, quien le impuso 36 horas de arresto administrativo.
- 2 de enero de 2026 — Cumplida la sanción, fue liberado alrededor de las 7:30 horas. Cámaras de seguridad lo registraron de regreso en el aeropuerto, que se convirtió en el último avistamiento oficial. Su maleta quedó abandonada como objeto perdido. A partir de esa fecha, no hubo más registros ni actividad en sus teléfonos celulares.
La familia reportó su desaparición días después, al no presentarse en su trabajo. La alerta se activó formalmente el 6 de enero, cuando su pareja, desde Baja California, contactó a la universidad.
- 5 de enero de 2026 — Alrededor de las 13:30 horas, Felipe Rangel, director de la Clínica Especializada en Adicciones Comunidad Fénix (conocida como “anexo”), localizó a un hombre en condiciones de vulnerabilidad al orilla de la Autopista a Reynosa, sector Terranova, en los límites entre Juárez y Apodaca. El individuo estaba sin camisa, desorientado, con signos de haber estado entre maleza y sin poder responder preguntas básicas sobre su identidad.
Personal del centro lo trasladó a sus instalaciones, donde le proporcionaron alimento, ropa, aseo y descanso. Durante casi ocho días presentó episodios de desorientación, lenguaje incoherente y miedo, aunque en ocasiones mencionaba ser profesor o maestro. La falta de documentos, deterioro físico y un acento no claramente identificable dificultaron reconocerlo al inicio.
- Mediados de enero 2026 — Ante la imposibilidad de identificarlo, el centro difundió fotografías en redes sociales. Cuando Escobar Barrios comenzó a recuperar la memoria, el personal cotejó sus rasgos con fichas de búsqueda públicas y notificó inmediatamente al Ministerio Público.
Agentes ministeriales llegaron en 20-30 minutos para verificar su identidad. Al confirmarse, el académico mostró alivio y tranquilidad. Se contactó a su pareja y se realizaron los trámites para su entrega.
Permaneció en la clínica del 5 al 16 de enero, recuperando plenamente la memoria apenas un día antes de su salida.
La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León confirmó la localización la tarde del 16 de enero mediante un comunicado oficial, destacando la coordinación entre autoridades estatales y federales. La universidad Ibero Puebla expresó “enorme júbilo” por el hallazgo y agradeció el apoyo social.
Hasta el momento, no se han revelado detalles sobre las causas de su desorientación ni el motivo por el que permaneció en el centro sin que se reportara antes su presencia, aspectos que forman parte de la investigación activa.
El reencuentro con su familia y su regreso a Puebla marcan el cierre de una etapa angustiante para la comunidad académica y sus seres queridos.
