Ejecución grabada en video: Asesinan a periodista en restaurante de Poza Rica y reavivan alarma por violencia contra la prensa en Veracruz
Poza Rica, Veracruz – 16 de enero de 2026 – Un video difundido en redes sociales ha expuesto con crudeza el asesinato del periodista Carlos Leonardo Ramírez Castro, ocurrido el 8 de enero en un establecimiento de comida de esta ciudad. Las imágenes, aparentemente tomadas desde el interior del vehículo de los agresores, muestran cómo llegan al lugar, identifican a la víctima dentro del local y proceden al ataque directo con armas de fuego. Castro, de 26 años, dirigía el portal Código Norte Veracruz y se especializaba en cubrir sucesos policiacos y temas de inseguridad en la zona norte del estado.
El comunicador fue ejecutado a balazos mientras cenaba en el restaurante “Troguebirria”, ubicado en la avenida 20 de Noviembre de la colonia Cazones. Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado no ha informado de detenciones ni avances significativos en la investigación, pese a que el caso ha sido calificado como un posible ataque ligado a su labor periodística.
Castro había recibido amenazas previas, incluidas intimidaciones por parte de elementos policiacos municipales en 2024, lo que lo llevó a solicitar y obtener medidas de protección a través de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP). Sin embargo, tras ausentarse temporalmente de la ciudad por motivos de seguridad y regresar meses después, esas medidas no se renovaron ni se solicitaron nuevamente.
El crimen se agrava por la desaparición, ocurrida el 10 de enero —día del sepelio del periodista—, de su pareja Wendy Arantxa Portilla Ramos (23 años) y de una amiga cercana, Karime Monserrat Murrieta Reséndiz (22 años). Ambas fueron vistas por última vez tras acudir al cementerio; sus fichas de búsqueda siguen activas y organizaciones defensoras exigen una búsqueda coordinada y efectiva.
Este homicidio convierte a Veracruz en el foco de atención una vez más: el estado acumula 32 asesinatos de periodistas desde el año 2000, según registros actualizados de organizaciones como Artículo 19, lo que lo coloca en el primer lugar nacional con una amplia diferencia respecto a otras entidades. La cifra incluye periodos particularmente violentos, como el gobierno de Javier Duarte (2010-2016), cuando se documentaron alrededor de 18 casos.
En los últimos años, la entidad ha mantenido un patrón alarmante de agresiones: entre 2020 y 2025 se registraron múltiples homicidios, amenazas y ataques, y 2025 cerró con Veracruz entre los focos rojos del país. El asesinato de Castro marca el primer caso letal contra un periodista en México en 2026 y se suma a una lista que ya acumula varios homicidios desde octubre de 2024 bajo la actual administración federal.
Organizaciones internacionales y nacionales han condenado el hecho, exigiendo investigaciones exhaustivas que consideren la actividad informativa como posible móvil principal, así como el fortalecimiento real de los mecanismos de protección. La impunidad en la mayoría de estos crímenes —muchos sin autores materiales ni intelectuales identificados— continúa siendo el principal obstáculo para revertir la tendencia.
En un contexto donde México se mantiene como uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo fuera de zonas de guerra, el caso de Carlos Castro en Poza Rica recuerda que la libertad de expresión sigue pagándose con vidas en regiones marcadas por la colusión entre crimen organizado, corrupción y autoridades omisas. La sociedad y el gremio periodístico demandan justicia pronta y efectiva para frenar esta espiral de silencio forzado.
