Una tradición católica en el corazón de México, abierta a todos
30 de diciembre de 2025
En México, donde aproximadamente el 77.7% de la población se identifica como católica según el Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI (cerca de 98 millones de personas), la llegada del Año Nuevo no solo es motivo de fiestas y rituales populares, sino también una oportunidad profunda para dar gracias a Dios. Esta práctica, arraigada en la fe mayoritaria del país, invita a la reflexión espiritual y al agradecimiento por las bendiciones recibidas, tal como lo destaca el artículo “¿Cómo dar gracias a Dios por un Año Nuevo?” publicado en el portal católico Desde la Fe.
Aunque el catolicismo predomina, México es un país laico y multicultural con creciente diversidad religiosa —incluyendo protestantes/evangélicos (alrededor del 11%), otras creencias y no afiliados—. Por ello, esta forma de celebrar el Año Nuevo con gratitud se presenta como un acto universal de reflexión y esperanza, que respeta cualquier creencia o religión. No impone dogmas, sino que promueve valores compartidos como la humildad, la generosidad y la renovación personal, accesibles para creyentes de todas las tradiciones o incluso para quienes no profesan ninguna fe.

El texto de Desde la Fe enfatiza que agradecer a Dios al iniciar el año pone a la divinidad en el centro de la vida, reconociendo que todo lo bueno proviene de su guía. Esto resuena especialmente en un contexto mexicano donde muchas familias asisten a la Misa de Fin de Año o a la Eucaristía del 1 de enero (Solemnidad de Santa María Madre de Dios), momentos para ganar indulgencia plenaria y encomendar el año nuevo.
Sugerencias prácticas para expresar gratitud, adaptables a todos

El artículo propone formas sencillas y profundas, muchas de las cuales se alinean con tradiciones mexicanas:
- Oración personal o familiar: Un diálogo íntimo de agradecimiento por el año pasado y peticiones para el futuro. En México, muchas familias rezan juntas antes de la cena de Nochevieja.
- Encender velas: Simboliza la luz divina; una costumbre católica es bendecir 12 velas (una por mes) y encenderlas progresivamente, pero también representa esperanza universal.
- Ayuno y oración: Como acto de humildad.
- Actos de caridad: Compartir con los necesitados, un gesto que en fin de año se multiplica en México con donaciones y voluntariado, reflejando solidaridad más allá de la fe.
- Agradecer a las personas cercanas: Fortalece lazos familiares y comunitarios.
- Metas con sentido espiritual: Incluir valores éticos en los propósitos del año.
- Gratitud diaria: Un hábito que cultiva positividad.
Estas prácticas se entrelazan con rituales populares mexicanos como las 12 uvas, lentejas o maletas, pero la gratitud espiritual ofrece un enfoque más profundo y respetuoso con la diversidad.

Oración para el Año Nuevo, inclusiva y esperanzadora
El portal comparte esta oración, que puede adaptarse o inspirar reflexiones personales:
Padre Celestial,
Al inicio de este nuevo año, me presento ante Ti con un corazón humilde y agradecido. Te agradezco por la bendición de la vida y por todas las experiencias que el año pasado me brindó…
Hoy, Señor, te entrego este nuevo año. Deseo que seas el centro de mi vida…
Bendice mis relaciones, trabajo, salud y aspiraciones…
Te confío este año, sabiendo que contigo, ningún desafío es demasiado grande.
Amén.
En un México plural, esta tradición católica no excluye: es una invitación a la gratitud colectiva, promoviendo paz y respeto mutuo. Como dice Efesios 5:20, dar gracias siempre por todo fortalece el espíritu, sea cual sea la creencia.
Que el 2026 traiga bendiciones, unidad y esperanza para todos los mexicanos y más allá de nuestras fronteras.
