Aficionados europeos exigen detener la venta y revisar el modelo de precios, que multiplica por cinco el costo respecto a Qatar 2022
Madrid, 12 de diciembre de 2025 – El grupo paneuropeo de aficionados Football Supporters Europe (FSE) ha exigido este jueves a la FIFA que detenga de inmediato la venta de entradas para el Mundial de 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, al calificar los precios revelados como “desorbitados” y una “traición monumental” a la tradición del torneo.
En un comunicado oficial, FSE denuncia que seguir a una selección nacional desde la fase de grupos hasta la final a través de las asignaciones para asociaciones miembro (PMA) costaría al menos 6.900 dólares (unos 6.400 euros), casi cinco veces más que en el Mundial de Qatar 2022. Estos precios no incluyen viajes ni alojamiento, lo que podría elevar el gasto total por encima de los 16.000 dólares en categorías premium.
“Football Supporters Europe está consternada por los precios exorbitantes impuestos por la FIFA a los aficionados más dedicados para el Mundial del próximo año. Esto es una traición monumental a la tradición del Mundial, ignorando la contribución de los supporters al espectáculo que es”, afirma el texto de FSE.
Por primera vez en la historia de los Mundiales, no habrá precios fijos para los partidos de fase de grupos. En su lugar, se aplicará un modelo de precios variables según la “atractividad” percibida del encuentro, lo que genera críticas por falta de transparencia. Los partidos de grupos oscilan entre 180 y 700 dólares, mientras que la entrada más barata para la final del 19 de julio en el MetLife Stadium (Nueva Jersey) supera los 4.185 dólares, alcanzando hasta 8.680 en categorías superiores.
FSE critica especialmente que la categoría más asequible (Categoría 4) no esté disponible para los aficionados leales a través de las federaciones nacionales, reservándose para la venta general con precios dinámicos. “Esto excluye a los hinchas dedicados y beneficia a la reventa”, añaden.
La organización exige paralizar las ventas PMA, abrir un proceso de consulta con todas las partes afectadas y revisar precios y distribución de categorías “hasta encontrar una solución que respete la tradición, universalidad y significado cultural del Mundial”.
