El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados confirma que la iniciativa enviada por Claudia Sheinbaum será modificada en temas clave como herencias, transmisión de concesiones y devolución a Conagua. Los ajustes se definirán en los próximos diez días.
Ciudad de México, 24 de noviembre de 2025 – Ricardo Monreal, líder de la bancada de Morena en San Lázaro, anunció este lunes que la Ley General de Aguas no será aprobada tal como la envió la presidenta Claudia Sheinbaum y sufrirá modificaciones importantes para atender las demandas de campesinos y transportistas que mantienen bloqueos en decenas de carreteras del país.
“La aprobación no será la misma que la iniciativa. Aquí habrá una reflexión profunda, nada de que no se modifica una sola coma. Sí se va a modificar”, declaró Monreal en conferencia de prensa.
El punto más controvertido de la propuesta original es la prohibición de transmitir directamente entre particulares los títulos de concesión de agua, lo que obligaría a devolverlos a Conagua al vencimiento del plazo. Productores agrícolas advierten que esto desvalorizaría sus tierras, complicaría herencias familiares y podría derivar en la criminalización de prácticas tradicionales.
Monreal aseguró que los cambios beneficiarán a todos los usuarios del agua: zonas urbanas, industriales, pozos particulares y, especialmente, el sector agrícola. Tras reunirse esta mañana con el director de Conagua, Efraín Morales, adelantó que los ajustes se trabajan de manera coordinada entre el Ejecutivo y el Legislativo y podrían concretarse en los próximos diez días.
El anuncio se da en medio de un paro nacional que afecta al menos 25 estados, donde transportistas y organizaciones campesinas exigen también mayor seguridad en carreteras y precios justos en combustibles e insumos. Aunque funcionarios federales han señalado posibles intereses políticos detrás de las protestas, Monreal insistió en privilegiar el diálogo: “Hay que buscar soluciones, no cansarnos de hablar, porque estas manifestaciones afectan a muchas personas que nada tienen que ver con el problema”.
Con este giro, el oficialismo busca desactivar una de las principales demandas que mantienen paralizado al país y evitar que el conflicto escale en los próximos días.
