ANTAC Exige Medidas Urgentes de Seguridad ante el Alza en Asaltos; Chihuahua, Guanajuato, Sonora y Veracruz Lideran las Protestas
Ciudad de México, 17 de noviembre de 2025 – La Asociación Nacional de Transportistas de Carga (ANTAC) ha convocado a un paro nacional que derivará en un megabloqueo de carreteras el próximo lunes 24 de noviembre, en una medida drástica para demandar al gobierno federal acciones concretas contra el creciente número de asaltos y robos en las vías federales. El llamado se extiende a la población: eviten circular por autopistas ese día, advierten los líderes del gremio, que se alían con movilizaciones campesinas para amplificar su reclamo.
Álvaro Martínez Aguilar, director jurídico de la ANTAC, fue enfático en su anuncio durante una conferencia virtual: “No salgas a carreteras el día 24 de este mes, ya que se va a estar haciendo una manifestación en todo el país, para exigir una mayor seguridad en nuestras carreteras”. Martínez Aguilar subrayó que los índices de “asaltos y problemas en las carreteras han ido al alza”, lo que ha puesto en jaque la operatividad del sector logístico y la economía nacional. “Buscamos levantar la voz para que el gobierno ofrezca mayor seguridad”, agregó, destacando la alianza con grupos campesinos que también protestan por temas agrarios.
Hasta el momento, los estados confirmados para sumarse al bloqueo incluyen Chihuahua, Guanajuato, Sonora y Veracruz, con expectativas de que más entidades federativas se adhieran en las próximas horas. Estas regiones, clave para el tránsito de mercancías, podrían ver paralizadas sus principales vías de comunicación, afectando el abastecimiento de bienes esenciales como alimentos y combustibles.
Demandas Claras: Tecnología, Vigilancia y Justicia Especializada
Los transportistas no solo buscan visibilidad; proponen un paquete de medidas específicas para blindar las carreteras contra el crimen organizado. Entre las principales exigencias de la ANTAC destacan:
- Fiscalía Especializada: Creación de una unidad prosecutora dedicada exclusivamente a investigar delitos contra el transporte de carga, con recursos para agilizar juicios y sanciones.
- Tecnología al Frente: Instalación de botones de pánico en puntos estratégicos de las vías, despliegue de drones para vigilancia en tiempo real y ampliación de la cobertura de señal telefónica e internet en tramos remotos o “muertos”.
- Refuerzo Institucional: Mayor presencia y patrullaje de la Guardia Nacional (GN), especialmente en secciones en reparación, donde los asaltos son más frecuentes debido a la menor visibilidad.
- Comunicación Fluida: Establecimiento de canales directos entre el gremio transportista y las autoridades federales para reportes inmediatos y respuestas coordinadas.
Estas propuestas surgen en un contexto donde el robo al transporte de carga sigue siendo un lastre para la industria. Según datos oficiales, el operativo “Cero Robos” impulsado por la GN ha logrado reducciones notables –hasta un 55% en la México-Querétaro y 50% en la México-Puebla al mes de agosto–, pero la ANTAC argumenta que no es suficiente para contrarrestar la escalada de violencia en rutas periféricas.
El paro se enmarca en una ola de protestas sectoriales que incluyen a campesinos, quienes demandan apoyos para el campo. Analistas advierten que un bloqueo masivo podría generar pérdidas millonarias diarias y escasez en supermercados, recordando paros similares en años pasados que paralizaron el 40% del flujo vehicular federal.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) no ha emitido un posicionamiento oficial ante el anuncio, pero fuentes internas sugieren que se prepara un plan de contingencia para minimizar impactos. Mientras tanto, la ANTAC insta a sus afiliados –más de 20 mil unidades de carga– a unirse de manera pacífica pero firme.
Este lunes 24 de noviembre podría marcar un punto de inflexión en la agenda de seguridad vial del país. ¿Responderá el gobierno con acciones concretas o se repetirá el ciclo de promesas incumplidas? El sector transportista, pilar de la economía mexicana, espera no tener que recurrir nuevamente a las calles para hacerse oír.
