Con 345 votos a favor, la Cámara de Diputados avaló en lo general la reforma a la Ley de Amparo y propone tres modificaciones esenciales a la versión enviada por el Senado, principalmente sobre retroactividad y derecho adquirido.

La Cámara de Diputados aprobó en lo general el dictamen de las comisiones unidas de Justicia y de Hacienda que reforma la Ley de Amparo, instrumento regulatorio de los artículos 103 y 107 constitucionales, con 345 votos a favor, 131 en contra y 3 abstenciones.
Durante la sesión, los legisladores del bloque mayoritario manifestaron que se aceptarán únicamente tres modificaciones a la minuta del Senado, de entre más de 300 reservas presentadas.
Entre los cambios previstos está la eliminación del requisito que obligaba al juez a verificar si el acto reclamado pudiese causar daño irreparable, y la precisión de que actos ya otorgados bajo permisos, concesiones o autorizaciones federales constituyen un derecho adquirido, lo que excusaría su rescisión automática.
Otro punto a revisar es el tratamiento de los amparos en curso: los diputados planean definir claramente qué etapas se resolverán bajo la ley anterior y cuáles bajo la nueva normativa.
El artículo transitorio revisado fue devuelto al Senado con una redacción revisada del artículo 3º transitorio, para diferenciar temporalmente el régimen aplicable.
La oposición calificó el proceso como “retroactividad disfrazada” y advirtió que la reforma puede debilitar mecanismos de defensa ciudadana, especialmente para grupos vulnerables.
