El exgobernador denunció que recibió advertencias de que Los Zetas orquestaban un atentado en su contra; ese complot se relacionaría con su enfrentamiento al crimen organizado durante su mandato.

El político priista Rubén Moreira afirmó en una entrevista que durante su gestión como gobernador de Coahuila fue objeto de un complot para asesinarlo, orquestado presuntamente por el cártel Los Zetas, según advertencias diplomáticas recibidas en ese entonces.
Durante su gestión, Moreira narró que el gobierno de Estados Unidos, por medio del cónsul en Monterrey, le advirtió que “lo iban a matar el viernes en Piedras Negras” y que se habían planeado sustituciones de unidades como parte del atentado. Ante ello, decidió reforzar su seguridad personal y modificar rutas oficiales.
De acuerdo a Moreira, el complot fue motivado por su estrategia agresiva contra las finanzas del grupo criminal, al clausurar casinos, palenques, ventas ilegales y otros negocios que servían como financiamiento de sus operaciones.
Asimismo, Moreira vinculó el atentado al contexto en el que su sobrino, Eduardo Moreira, fue asesinado en 2012. Relató que el crimen coincidió con una amenaza pública hecha por Los Zetas, quienes según versiones buscaban provocar dolor e intimidación en su contra.
