Empleados del SAT protestan bajo la modalidad “brazos caídos” por amenazas de despido, deficiencias laborales y la falta de un aumento salarial vigente; bloqueos y suspensión de servicios marcan la jornada en la capital.

Desde las primeras horas de este martes, trabajadores del Servicio de Administración Tributaria (SAT) iniciaron un paro nacional en la Ciudad de México y otros estados, adoptando la modalidad “brazos caídos”. La protesta surge por amenazas de despido, falta de incremento salarial y condiciones laborales que consideran injustas.
Los manifestantes en la Ciudad de México cerraron vialidades principales, entre ellas tramos del Viaducto Río de la Piedad, Paseo de la Reforma, y calles aledañas a módulos del SAT como el de Félix Cuevas (Del Valle) y el módulo de la colonia Tabacalera. También se reportan cierres frente a oficinas del organismo en las alcaldías Benito Juárez y Xochimilco.
A raíz de las protestas, múltiples módulos del SAT suspendieron atención presencial y algunos trámites quedaron cancelados o reprogramados. Sin embargo, los servicios digitales continúan operando con normalidad.
Los manifestantes exigen la aplicación de un aumento salarial, el pago de horas extras pendientes, igualdad de trato entre el personal sindicalizado y de confianza, mejores condiciones en la infraestructura y respaldo para mujeres embarazadas o en período de lactancia. Una de las trabajadoras denunció: “Nos amenazaron con corrernos o con ponernos más trabajo”, y señaló que tienen horario de entrada, pero no de salida.
En su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que el asunto está siendo atendido por el director del SAT y el secretario del Trabajo. Aseguró que “son pocos los trabajadores que están haciendo este planteamiento” y descartó que la movilización derive en un problema grave para las sedes del organismo.
La protesta se mantendrá hasta que las autoridades del SAT ofrezcan respuestas satisfactorias, advierten los inconformes.
